Calcula tu fuga

Sabes lo que facturas.
¿Sabes lo que ganas?

Te construyo el panel que le falta a tu negocio: cuánto ganas de verdad, por producto, por empleado y por pedido. Hoy — no dentro de dos meses, cuando te lo diga la gestoría.

Soy Richard Adrada Guzmán: programador y empresario. Dueño de un ecommerce que vende en cinco marketplaces, de barberías y de una inmobiliaria en Málaga. Abajo tienes cuatro demostraciones. Entra y tócalas.
Elige un tipo de negocio y entra en su panel ↓
Datos de demostración Tócalo: funciona

Estas cuatro son una muestra reducida, con datos inventados. Los paneles que uso a diario van mucho más allá, y no puedo enseñarlos porque llevan datos reales. El tuyo se construye sobre tus números, tus fórmulas y tus alertas — y se amplía con lo que necesites: usuarios y permisos, avisos al móvil, informes automáticos y conexión con el programa que ya usas.

¿Y si lo mío no es ninguno de esos?

Da igual el sector. El problema siempre es el mismo.

Hay dinero moviéndose todos los días y datos que nadie mira. Lo único que cambia de un negocio a otro es cómo se llama la fuga.

🛒 Ecommerce y marketplaces

Vendes en tu web, en Amazon, en Leroy Merlin, en ManoMano… y cada uno se queda una comisión distinta.

La fuga: productos que vendes por debajo de coste y canales que facturan mucho y dejan nada.

💈 Barberías, estética y citas

Cobráis a mano, con descuentos, propinas y efectivo. La caja nunca acaba de cuadrar del todo.

La fuga: precios movidos, huecos sin cubrir y comisiones que nadie revisa.

🍽️ Hostelería y restaurantes

Sabes lo que ha entrado hoy en caja. Lo que te cuesta cada plato, con la materia prima de esta semana, no.

La fuga: escandallos viejos, mermas y personal mal repartido por turnos.

🏭 Distribución, fábrica y reventa

Tienes tarifas pactadas con tus proveedores. ¿Alguien comprueba, factura a factura, que se cumplen?

La fuga: precios que no son los pactados, rappels sin reclamar y stock parado.

🏢 Inmobiliarias y agencias

Entran contactos por los portales, por la web y por el teléfono. Y algunos no los llama nadie.

La fuga: oportunidades que se enfrían y comisiones que se pierden por silencio.

⚖️ Despachos, gestorías y asesorías

Demasiados clientes, demasiados documentos y demasiados plazos para el tiempo que hay.

La fuga: horas que nadie apunta, expedientes parados y trabajo que hace un humano y podría hacer una máquina.

¿No está el tuyo en la lista? Llámame igual. Si en tu negocio se mueve dinero y hay datos que nadie está mirando, hay fuga. Lo único que cambia es dónde se esconde.

¿Y el tuyo? Dime cómo es tu negocio y te lo monto aquí mismo.

Ocho preguntas de un clic, unos 50 segundos. Sin subir ningún dato tuyo y sin dejar el teléfono.

La diferencia

Los mismos datos. Dos formas muy distintas de verlos.

Lo que tienes hoy

Hoja de cálculo
ABCD
1ProductoVentasCoste¿Margen?
2Manguera 30 m8.2406.1802.060
3Comedero 6 L7.1904.8902.300
4Brocas titanio3.0152.410#¡REF!
5Aspirador6.720#¡VALOR!
6TOTAL25.16513.480=SUMA(D2:D5)

Sin comisiones de marketplace. Sin portes. Sin devoluciones. Sin medios de pago. La actualizas cuando te acuerdas, y el mes pasado alguien rompió una fórmula.
Resultado: crees que ganas 11.685 €.

Lo que verías

Tu panel
Beneficio real
4.877 €
Margen neto
11,6 %
Refs. en pérdida
14
Actualizado
hace 2 min
  • Comisiones, portes, embalaje y devoluciones ya descontados
  • El beneficio se congela en el momento de la venta: no cambia si mañana sube el coste
  • Te avisa al móvil cuando algo se vende por debajo de coste
  • Nadie tiene que actualizar nada a mano. Nunca

Realidad: ganas 4.877 €. La diferencia son 6.808 € que creías tener y no tenías.

El problema

Si has dicho alguna de estas frases, esto es para ti

«Facturo más que nunca, pero no sé dónde se va el dinero.»
«Tengo un Excel que solo entiendo yo y que actualizo cuando me acuerdo.»
«Mi gestor me dice lo que gané hace dos meses. Yo lo necesito hoy.»
«Vendo en la web y en tres marketplaces. No sé cuál me deja dinero.»
«Tengo tres negocios y los miro por separado, en tres sitios distintos.»
«Pago seis programas y ninguno me da el dato que necesito.»
Richard Adrada Guzmán
Richard Adrada Guzmán
DóndeMálaga · Benalmádena
FormaciónSistemas y redes · Telecomunicaciones
Vendiendo online+12 años
Negocios propiosEcommerce · Barberías · Inmobiliaria
Escríbeme por WhatsApp
Quién hay detrás

Hablo los dos idiomas:
el de tu negocio y el de la máquina.

Programador de formación, empresario de oficio. Doce años vendiendo en Amazon y marketplaces, barberías, una inmobiliaria — y todo el software que uso en ellas, hecho por mí.

Me llamo Richard Adrada Guzmán. Estudié dos grados superiores —administración de sistemas y redes, y telecomunicaciones— y acabé montando empresas en lugar de trabajar para otros. Hoy llevo tres que no se parecen en nada: un ecommerce que vende en su propia web y en cinco marketplaces, barberías en Benalmádena y una inmobiliaria en Málaga.

Esa es la combinación rara: hay programadores que no han tenido nunca una nómina que pagar, y hay empresarios que no pueden abrir el capó. Yo hago las dos cosas — y en los marketplaces me ha tocado ver cambiar las reglas varias veces, siempre con el dinero de mi empresa de por medio.

Y como todo el que lleva un negocio, me topé con lo mismo: el dinero se mueve todos los días y la foto llega tarde. El programa de facturación factura. El contable contabiliza. El marketplace liquida cada quince días. Y ninguno contesta la única pregunta que importa cada mañana: ¿esto me está dejando dinero, o no? Cuatro programas distintos que no se hablaban entre ellos, y ni uno capaz de decírmelo.

Busqué software que me lo resolviera. Todos se quedaban a mitad de camino: o eran carísimos, o resolvían una parte, o me obligaban a meter los datos otra vez a mano. Y una vez pagué 42.000 € por un programa que nunca llegó a existir. Esa lección me enseñó cómo no se trabaja, y por eso hoy lo hago al revés: nada de un pago grande por adelantado contra una promesa. El proyecto se parte en entregas cortas, y en cada una ves funcionando lo que has pagado.

Así que me puse a construirlo yo, empezando por donde más sangraba: el margen real. Hoy cada línea de pedido lleva su beneficio congelado en el momento de la venta — con comisiones, portes y devoluciones ya descontados — y sé al instante si algo se está vendiendo por debajo de coste.

Después vino la barbería. No quería otra aplicación de reservas: eso ya existía. Quería que no se me fuera la caja. Hoy me llega un aviso al móvil si alguien cobra un servicio por debajo de tarifa, la comisión se congela en el momento del cobro y veo la rentabilidad por hora de silla.

Y después la inmobiliaria: captación automática desde los portales, cruce de oferta y demanda y avisos por WhatsApp. Cuatro herramientas sustituidas por una.

Por el camino aprendí lo que de verdad vale: el problema casi nunca es el software. El problema es que nadie ha puesto un número a lo que duele. Y que encontrar la fuga suele ser más rentable que vender más.

Y una cosa que sí te importa: el que se sienta contigo soy yo, y el que mira tus números soy yo. No vas a acabar explicándole tu negocio a un comercial.

Lo que se paga no es el programa.
Es saber qué programa hay que hacer.

Hoy, con las herramientas que existen, sacar adelante una aplicación está al alcance de mucha gente. Lo difícil sigue siendo lo de siempre: sentarse con el dueño, entender cómo gana dinero de verdad, dónde le duele y qué decisión no puede tomar hoy por falta de números. Ese trabajo es el que hago antes de escribir una sola línea de código, y es el que de verdad cambia el resultado.

Richard Adrada

Lo que hay detrás de esta web

No es teoría. Es lo que llevo funcionando en mis propias empresas.

+12 años
vendiendo online en Amazon, Leroy Merlin, ManoMano y Worten
3
negocios propios instrumentados: ecommerce, barberías e inmobiliaria
100 %
de mis pedidos con su beneficio real congelado en el momento de la venta
2
locales usando a diario el software que yo construí
Qué hago

Primero entender el negocio. Después construir.

Nunca empiezo por el código. Empiezo por sentarme contigo. Y cuando ya sabemos qué hay que resolver, esto es lo que puedo poner en marcha — todo lo tengo funcionando en algún sitio.

Consultoría y diagnóstico

Lo primero y lo más importante: entender cómo ganas dinero, dónde lo pierdes y qué hay que construir. Y qué no.

Paneles de rentabilidad

Margen real por producto, por pedido, por empleado y por canal. Con todo descontado, no el margen teórico.

Alertas e informes

Que el programa te avise cuando algo se sale de lo normal, y que el resumen del día te llegue solo.

Automatizaciones

Lo que hoy haces copiando y pegando: pasar pedidos, generar informes, avisar a un cliente, actualizar precios.

Conectores con marketplaces

Pedidos, stock y precios sincronizados sin pagar un intermediario cada mes por cada canal.

CRM a tu medida

Clientes, operaciones y seguimiento con tus estados y tus reglas. No los de un programa genérico.

Chatbots y asistentes

Que atiendan, resuelvan dudas y te dejen el contacto cualificado. También por teléfono, con voz.

Captación automática

Traer oportunidades de donde estén, filtrarlas y que te lleguen ya cualificadas al WhatsApp.

Trabajo con lo que ya tienes. No hace falta tirar nada ni cambiar de programa:

PrestaShopShopifyWooCommerceAmazonLeroy MerlinManoManoWortenHoldedGoogle SheetsWhatsAppTelegramn8nMySQLTu ERP actual…y el que tú uses
La objeción de siempre

«Es que yo ya tengo mi programa».
Perfecto: quédatelo.

No te voy a pedir que cambies de programa contable, ni de CRM, ni del sistema con el que llevas trabajando quince años. Sé el pánico que da tocar eso —yo también lo he sentido— y casi nunca hace falta.

Los programas que se venden por suscripción están hechos para cincuenta mil empresas a la vez. Y ahí está su límite: si te hicieran caso a ti, romperían a las otras 49.999. Por eso siempre llega el momento en que dices «esto casi lo hace, pero le falta algo». Ese "le falta" es justo por donde se te escapa el dinero.

Lo que ya tienesLo que hace bienLo que no te va a dar nunca
Tu programa contable Facturas, impuestos y un pérdidas y ganancias correcto. Contabilidad analítica de verdad: qué gana cada local, cada línea de negocio o cada canal por separado. Ni un plan de cuentas montado como piensas tú.
Tu CRM Guardar clientes, contactos y oportunidades. Cruzar esos clientes con lo que realmente te dejan, con tu stock o con tu operativa del día a día.
Tu programa de facturación Emitir, numerar y enviar facturas. El margen real de cada venta, con comisiones, portes, embalaje y devoluciones ya descontados.
Tu TPV o tu programa de tienda Cobrar y cuadrar la caja al cerrar. Avisarte en el momento de que alguien ha cobrado un servicio por debajo de tarifa.
Los marketplaces donde vendes Traerte pedidos y liquidarte cada quince días. El beneficio neto que te queda de cada canal después de su comisión. Eso no te lo van a enseñar nunca.

Lo que ya usas

  • Tu contabilidad
  • Tu CRM
  • Tu TPV o tu tienda online
  • Tus marketplaces
  • Los Excel que tienes por ahí

Lo que construyo

  • Leo sus datos sin tocar nada
  • Los cruzo entre ellos
  • Calculo lo que ninguno calcula
  • Y vigilo lo que a ti te importa

Lo que ves tú

  • Un panel con tus números de verdad
  • Alertas cuando algo se sale de lo normal
  • Y todo lo aburrido, hecho solo
No toco tu contabilidadLeo de ella. Sigue siendo tu gestor quien la lleva y tú quien la firma.
Acceso de solo lecturaMientras audito no puedo modificar nada, ni por error. Y firmo confidencialidad antes de mirar.
ReversibleSi mañana apagas mi panel, todo lo tuyo sigue funcionando exactamente igual que hoy.

Esto no es otro CRM en el que hay lo que hay y te apañas. Es la pieza que te falta, hecha para cómo trabajas tú.

Cómo trabajo

Cuatro pasos. Y en cada uno sabes exactamente dónde te metes.

PASO 1

Sesión de diagnóstico

Nos sentamos. Me cuentas cómo funciona tu negocio y qué decisión no puedes tomar hoy por falta de números.

45 min · gratis
PASO 2

Auditoría de fuga

Entro en tus datos y te digo dónde se te va el dinero, euro a euro, con el informe delante.

10 días
PASO 3

Construcción

Tu panel, con tus datos, funcionando. Por entregas cortas, sin un pago grande por adelantado.

3-6 semanas
PASO 4

Que siga vivo

Mantenimiento y evolución, para que el panel crezca al ritmo del negocio.

sin permanencia
Por qué puedes fiarte

Sé por qué desconfías. Yo pagué 42.000 € por un programa que nunca llegó a existir.

Si no encuentro, no cobro

Si la auditoría no localiza al menos el triple de lo que cuesta, no la pagas. Y el informe es tuyo igualmente. Antes de empezar firmamos una hoja de encargo de una página, para que los dos sepamos a qué atenernos.

Pago por entregas

El proyecto se parte en entregas pequeñas: cada una se contrata y se paga al empezarla, y la ves funcionando al terminarla. Si una no te convence, paramos ahí y no debes nada de lo que queda.

Tu código, en tu servidor

El software es tuyo y vive en tu casa. No te secuestro los datos ni te ato a una licencia mensual eterna.

Sin permanencia

El mantenimiento se cancela cuando quieras. Si hace falta un contrato para retenerte, es que el producto no vale.

Mis tres casos

No son maquetas. Son mis negocios, funcionando hoy.

4.116 €/año

Mi ecommerce · web + 4 marketplaces

ProblemaVendía en la web y en cuatro marketplaces sin saber qué pedidos daban pérdida. Y pagaba una cuota mensual por cada canal a un intermediario.
Qué hiceCalculé el beneficio real de cada línea de pedido y lo congelé en el momento de la venta. Después me escribí mi propio conector de pedidos.
ResultadoSé al instante qué se vende por debajo de coste. Y esa cifra es solo lo que dejé de pagar en cuotas.
4 min

Smith Barbershop · 2 locales · Benalmádena

ProblemaBooksy me gestionaba las citas, pero nadie vigilaba la caja: un precio cambiado a mano no dejaba rastro en ningún sitio.
Qué hiceMi propia aplicación de reservas, con la comisión congelada al cobrar, rentabilidad por hora de silla y aviso al móvil ante cualquier precio movido.
ResultadoEse es el tiempo que tardo hoy en enterarme de que se ha tocado un precio. Funcionando a diario en los dos locales.
4 → 1

Mi inmobiliaria · Málaga

ProblemaCuatro herramientas distintas para captar, cruzar, hacer seguimiento y avisar. Ninguna se hablaba con las demás y todas pasaban factura.
Qué hiceUn CRM propio: captación automática desde los portales, cruce de oferta y demanda, y avisos por WhatsApp al agente y al cliente.
ResultadoCuatro suscripciones sustituidas por un solo sistema que es mío.
Lo que siempre me preguntan

Las dudas que tendría yo en tu lugar

¿Esto es inteligencia artificial o es un Excel bonito?

Ni una cosa ni la otra. Es software hecho a tu medida que lee los datos que ya genera tu negocio y te los enseña con sentido. Uso inteligencia artificial y automatización donde aportan de verdad —leer documentos, clasificar, atender consultas, hacer tareas repetitivas sin que nadie las toque— pero no te vendo «IA» como si fuera magia.

Si tu problema se resuelve con una consulta bien hecha a tu base de datos, te lo resuelvo así y te cobro menos.

Ya tengo un programa de gestión. ¿Esto lo sustituye?

Casi nunca. Tu programa de gestión hace su trabajo y normalmente conviene dejarlo donde está. Lo que hago es sacar sus datos y ponerlos a trabajar, y cruzarlos con lo que hoy vive fuera: el Excel del margen, las comisiones del marketplace, las hojas de horas, el banco. Si al final resulta que sí merece la pena sustituirlo, te lo digo — aunque signifique menos trabajo para mí.

¿Cuánto cuesta?

Depende de lo que haya que construir, y no te lo voy a decir a ojo en una web. Lo que sí te garantizo es cómo lo vas a saber: después del café te doy una horquilla, y después de la auditoría te doy un precio cerrado por escrito. No empiezo nada sin que sepas el número final.

Y no cobro por horas: cobras por entregas, así que si tardo más, no te cuesta más.

¿Dónde viven mis datos?

En tu servidor, con tus claves. El código es tuyo desde el primer día. Firmo confidencialidad antes de ver un solo dato y trabajo con accesos de solo lectura mientras estoy auditando. No hay ninguna nube mía en medio de la que dependas.

¿Y si un día desapareces o te cansas?

Es la pregunta correcta, y la que yo haría. Por eso todo lo que entrego va en tu servidor, documentado y sin piezas raras: tecnologías estándar que cualquier programador entiende. Si algún día quieres llevártelo a otro sitio o que lo mantenga otro, puedes hacerlo sin pedirme permiso. Es exactamente lo contrario de lo que me hicieron a mí.

Estoy fuera de Málaga. ¿Trabajas en toda España?

Sí. El trabajo es remoto salvo el primer café, que si estás cerca prefiero tomarlo en persona y si no, lo hacemos por videollamada. En Málaga y la Costa del Sol puedo pasarme por tu negocio; fuera de ahí, todo funciona igual de bien por pantalla.

Mi negocio es pequeño. ¿Le merece la pena?

Si facturas menos de 150.000 € al año, probablemente todavía no: con una hoja de cálculo bien montada te vale, y te lo diré en el café en lugar de venderte algo. A partir de ahí, cuando ya hay varios canales, empleados o proveedores de por medio, lo que se te escapa suele pagar el proyecto en menos de un año.

Tu panel en 60 segundos

Dime cómo es tu negocio y te monto tu panel aquí mismo.

Ocho preguntas de un clic. No tienes que subir ningún dato tuyo: con lo que me cuentes te enseño qué verías y cuánto se te puede estar escapando.

Pregunta 1 de 8 · unos 50 segundos
¿Prefieres contármelo tú? WhatsApp → Nada sale de tu navegador hasta que tú lo envíes.

Empieza por saber dónde se te escapa

Escríbeme y en diez minutos te digo si puedo ayudarte o no. Si no puedo, te lo digo igual.

Para consultores, gestorías y despachos

¿Tus clientes necesitan tecnología y tú no quieres meterte ahí?

Si asesoras empresas, esto te sonará: entregas un plan estupendo y se muere en un PDF, porque nadie sabe ejecutarlo. El cliente pide tres presupuestos a informáticos que no entienden su negocio y acaba por no hacer nada. Y el que queda mal eres tú, no ellos.

Tú eres consultor de negocio. Yo soy el consultor tecnológico que además construye. No competimos: nos completamos.

No piso tu terreno

No doy consejos de gestión, ni fiscales, ni legales. Ese es tu trabajo. El cliente es tuyo antes, durante y después.

Doy la cara yo

Si algo sale mal, respondo delante de tu cliente. Y siempre empezamos por algo pequeño y corto, nunca por un proyecto de seis meses.

Y se reparte

Por referido, entrando juntos al diagnóstico, o en marca blanca a tu nombre. Tú eliges el modelo y acordamos el reparto por escrito.

Y algo que puedes regalar: una sesión de diagnóstico gratuita para el cliente que tú elijas. Queda bien contigo, y yo entro por la puerta grande.